Everything is Illuminated (Todo está Iluminado)
Jonathan Safran Foer, 2002
Lumen
Todo está Iluminado no cuenta una historia, sino muchas, y todas a la vez aunque no al mismo tiempo. Un joven americano llega a Ucrania, lugar tantas veces olvidado, en busca de Augustine, la mujer que salvó a su abuelo de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. La “Jewish Heritage Tours”, una empresa familiar que básicamente se dedica a llevar a turistas judíos adonde una vez vivieron sus antepasados antes de la masacre nazi, lo acompañará en su búsqueda. Lejos de ser una sofisticada empresa de viajes organizados, la “Jewish Heritage Tours” está formada por Sasha, el abuelo conductor, Alex, un joven cuyo inglés deja bastante que desear pero que da lugar a confusiones la mar de graciosas, que hará las veces de traductor y amigo; por último, Samy David Junior Junior, como fastidiosa mascota y compañera de viaje.
La búsqueda no está exenta de propósito, sino que Jonathan –que pretende ser la misma persona que el autor de la novela –quiere escribir un libro. La aventura del joven Jonathan en Ucrania es narrada por Alex, en su insólito inglés. Intercaladas encontramos las cartas llenas de sueños e inapropiados consejos que Alex envía a Jonathan en América. Todo esto entretejido con las historias sobre la vieja Trachimbrod, lugar al que se dirigen y en el que supuestamente vivió el abuelo de Jonathan.
Si bien las partes narradas por Alex hacen estallar en carcajadas, es en las historias sobre Trachimbrod donde encontramos los pasajes más literarios y bellos del libro, entre los que encontramos las historias de Brod -la joven más inteligente y codiciada de todo Trachimbrod-, y su padrastro Yanquel; Brod y su amor con y por el Kolker a través del agujero del muro que los separaba; Safran –abuelo del protagonista-, y su delirio por la jovencita gitana con la que hace mil veces el amor sobre las piedras; el “Libro de los Antepasados”, donde se cuenta la historia de todos y cada uno de los habitantes de Trachimbrod.
Al comienzo de la novela las historias son tan divertidas y, en cierto modo, inocentes, que nada puede hacer sospechar el nivel de crudeza que se alcanza una vez entrados de lleno en el recuerdo de la guerra. Una guerra que, como bien dice la novela, “no gusta ni a los que ganan, porque las guerras no gustan a nadie”. Horrible maestría en el uso del lenguaje de Foer al narrar escenas de dolor desgarrado, de pérdida, de traición, de supervivencia.
Foer juega con el uso de las voces narrativas y no se limita a crear una novela de guerra, ni una –o muchas- historia de amor, sino que intenta explicarnos, como el título sugiere, que todo está iluminado. Sin duda, Todo está Iluminado es una ventana más a la que asomarse en el mundo de la narrativa contemporánea.
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